Japón y México, culturalmente hablando, ¡son dos polos opuestos!

Japón y México, culturalmente hablando, ¡son dos polos opuestos!9shares

Cada región tiene sus bondades tanto físicas como poblacionales. Algunas naciones pueden presumir de sus grandes y vastas bellezas naturales, el alto nivel de desarrollo que han podido alcanzar, la calidad humana de sus habitantes... en fin, cada uno posee alguna característica que los hace resaltar entre el resto y las define como independientes.

A pesar de entender que éste es un proceso natural, derivado del quehacer histórico de cada lugar del mundo, no deja de resultar divertido hacer ciertas comparaciones entre unas y otras para establecer, por ejemplo, quien está más avanzado en cuando a tecnología se refiere o cualquier otro aspecto en particular. De igual forma, las expongamos o no, dichas diferencias existen y son normales.

En esta oportunidad, Buenamente.com propone una interesante comparación entre las culturas japonesa y mexicana. Quizás lo primero que se te venga a la mente es el plano de la comida, donde evidentemente difieren en gran medida. Pero te sorprenderá saber que hay mucha más tela que cortar al respecto. Sigue leyendo y lo verás.

La cultura japonesa es tradicional y moderna al mismo tiempo.

Japón es un país de contrastes donde conviven artes tradicionales centenarias junto a la tecnología más avanzada. Desde artes tales como la ceremonia del té, ikebana o arreglos florales y artes escénicas tradicionales hasta baños ultramodernos y toda la industria pop del manga, el anime y los videjuegos. Este país es, sin lugar a dudas, un lugar con una cultura propia muy especial.

A su vez, la cultura mexicana resalta por su pluralidad y colorido.

Engloba enormes diferencias de identidades de un estado a otro. La variedad de influjos a lo largo de su historia, desde la antigua civilización maya hasta la dominante presencia europea, ha dado forma y definido el cautivador país que es hoy. Por consiguiente, su cultura es producto de un proceso de mezcla de las prácticas y tradiciones indígenas con la presencia colonial española. ¡Una fusión increíble!

Es por esto que las diferencias entre ambos gentilicios son asombrosas.

Para algunos quizás un tanto divertidas, para otros trágicas o hasta vergonzosas. Cada quien decidirá...

"Japón."

1. Con respecto al inicio de su vida sexual, México lleva la delantera.

Aunque no sabemos que tan bueno sea eso. Una encuesta realizada por el diario azteca "El Universal" indicó que la edad promedio para perder la virginidad en ese país es de 18 años con 7 meses.

Por su parte, los japoneses son más recatados y modestos en este aspecto de sus vidas.

Aunque te pueda parecer increíble, poco más del 40% de las mujeres y los hombres de 34 años o menos en Japón no han tenido relaciones sexuales en su vida. Así como lo lees, ¡nunca antes! Estas abrumadoras cifras fueron obtenidas por un sondeo realizado por el Instituto Nacional de la Población y la Seguridad Social de este país hace poco.

2. Las relaciones laborales en México son relajadas y poco comprometidas.

Entre los miembros de una organización no se aprecia sentido de pertenencia hacia ella, lo que hace que el trabajo desempeñado se considere tedioso y poco gratificante, traduciéndose a su vez en niveles de productividad bajos.

En cambio, los trabajadores japoneses avocan su esfuerzo por los intereses de sus compañías.

No importa la posición que ocupen dentro de ella; desde el personal de mantenimiento hasta el gerente general, todos ejercen sus funciones con gratitud, sintiendo aprecio por ser su medio de sustento. Es por ello que trabajan con dedicación, orden y esmero.

3. En cuanto a la comida, los japoneses se caracterizan por crear tendencia con sus platos.

Seguramente has probado alguna vez uno de sus platos más emblemáticos como el sushi por ejemplo. Sabrás entonces que incluyen en sus preparaciones alimentos crudos o cocinados al vapor. De igual manera, les gusta innovar, sobre todo en proponer combinaciones atípicas de los alimentos. Incluso han llegado al extremo de cambiar la forma original de algunas frutas y verduras. Nada más a ellos se les hubiese podido ocurrir una sandía cuadrada.

O estas naranjas pentagonales.

Ni hablar de estas peras en forma de Buda.

En el caso mexicano, prefieren la comida más pesadas y condimentadas.

Enchiladas, tamales, tortillas rellenas,todo tipo de granos, guacamole y demás preparaciones suculentas son las preferidas en este país, llenas de carbohidratos que terminan produciendo importantes padecimientos en su población. Las estadísticas posicionan a esta nación como la primera en las cifras de obesidad infantil y diabetes. Algo de lo cual nadie querría presumir realmente.

4. En Japón la jornada escolar puede durar hasta 12 horas; mientras que en México sólo 7.

Obviamente, en el país asiático incluyen diversas actividades extra curriculares para fomentar los talentos en los niños y jóvenes, proyectados hacia acceder a una buena institución de educación, sea el nivel que sea. 

Esto pondrá temblar a más de uno: En Japón los 3 primeros años de escuela ¡no hacen exámenes!

Esto con la intención de que los más pequeños asimilen como positiva la jornada de estudio y no desarrollen aversión hacia la escuela. ¡El sueño de todo niño hecho realidad! Al menos por algunos años.

5. En materia de actos delictivos, Japón es una nación sumamente segura.

Para tener una idea, cualquier persona puede dejar olvidado en un centro comercial un computador sobre una mesa, recordarse al llegar a su casa, volver por él y estará ¡allí mismo donde lo dejó! En el peor de los casos, estará en el departamento de seguridad más cercano. Podría decirse que nadie se roba nada.

No es algo para presumir, pero México ni se acerca a ese nivel de seguridad.

Generalmente, las personas apoyan que “el que se fue a la villa, perdió su silla”. De hecho, los índices de hurtos y robos son elevados.

6. Las políticas de salud pública en Japón toman muy en serio el hábito de fumar.

Es así como existe una prohibición de hacerlo, salvo en las áreas dispuestas para ello. En caso de ser sorprendido fuera de ellas, la persona será acreedora de una jugosa multa.

Para los mexicanos, cualquier lugar es bueno para fumar: desde el autobús hasta el parque del frente.

Son pocos los que tienen cierta consideración para fumar en espacios abiertos.

7. Los meseros en Japón no aceptan propinas.

Sencillamente no las aceptarán pues están cumpliendo con su trabajo. Además, lo consideran un insulto, relacionado con una aparente superioridad de parte del comensal.

Es casi una tradición mexicana dejar propina, más o menos generosa de acuerdo a la calidad del servicio.

8. Los involucrados en escándalos públicos en la nación nipona son removidos de sus cargos.

No importa si el acto fue de tipo personal, pasional o de corrupción en cualquiera de sus formas. Cualquier falta a sus responsabilidades se considera una grave ofensa, tanto nacional como colectiva.

Generalmente, en el país azteca todo se queda en la fase de averiguaciones..

Los culpables rara vez son penalizados y pueden seguir en sus funciones con normalidad hasta que les corresponda ser removidos.

9. La contaminación en México es alarmante.

Hay muy poca conciencia colectiva sobre mantener limpio el medio ambiente que les rodea a los mexicanos. Existe una legislación que regula este tipo de acciones, sólo que las autoridades se mantienen poco vigilantes al respecto.

Por el contrario, en Japón no sólo hay leyes sobre esto sino ¡que se cumplen!

Al igual que el fumar en zonas no permitidas, lanzar desperdicios al suelo se considera un crimen. Por ello, también tiene una multa asociada. Por respeto a esta legislación, la gente se preocupa por mantener todo lo más inmaculado posible. ¡Excelente actitud!

10. Es un deber ciudadano para un japonés separar los desperdicios de acuerdo al tipo de material.

Son fieles defensores del reciclaje. Además, cuentan con la maquinaria para hacerlo pertinentemente; los botes de basura están identificados con los materiales que puedes colocar en cada uno de ellos.

En México, todos los residuos terminan en el mismo lugar.

En algunos lugares son los meseros los responsables de su disposición final. En otros, los mismos comensales deben hacerlo, aunque a veces termina siendo el personal de mantenimiento quien lo asuma.

Pero no todo es malo en el México "lindo y querido" de muchos...

Son personas muy comunicativas y expresivas, de carácter alegre y festivo. Para ellos, cualquier motivo es ideal para celebrar. Adoran compartir con amigos y formar algarabía junto a ellos. Les gustan los "apapachos" o cualquier otra demostración física de cariño.

En este sentido, los japoneses son fríos y un poco distantes.

Es simplemente su forma de ser. Prefieren los apretones de mano y las reverencias.

Lo importante es que tanto mexicanos como japoneses son ciudadanos del mundo.

Y se respetan y aceptan pese a sus diferencias. ¡Qué viva la diversidad cultural!

¿Cuál detalle te llamó más atención de estos países? COMENTA y COMPARTE esta interesante información con todos tus amigos.

DEJANOS SABEN TU OPINION
TE LO RECOMENDAMOS
TU PUEDE INTERESAR